Feministas actuales prostitutas alquiler

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Esto es, tuve tendencia a atribuir su peso y estabilidad a la lentitud de las conquistas. Sólo ahora me doy cuenta de que ha sido necesario que se consolide una masa de sentido histórico pertinente para comprenderlo a fondo. Cada inflexión histórica del feminismo ha venido acompañada de una agenda específica.

Y la agenda ha definido aquellos temas de los que la vanguardia feminista debía ocuparse. La agenda ilustrada comenzó con poner el mismo tema, la obligada sumisión de las mujeres, a la luz; siguió con la toma de estado por inclinación, el entendimiento contractual del matrimonio y la equidad en la herencia.

El multiculturalismo ha venido ocupando al feminismo desde hace tres décadas. Ahora bien, la agenda no se produce en un medio que no posea circunstancias propias.

Actualmente el feminismo en Occidente lidia con un par de agendas sobrevenidas que se suman a la principal. El de en Roma por ejemplo. Con todo, el internacionalismo compromete a poco.

Pero si miembros de ese grupo se instalan en nuestras propias sociedades, sin duda la cosa cambia y bastante. Por esta circunstancia, aliada con el surgimiento de políticas identitarias, el debate del multiculturalismo ha venido ocupando al feminismo desde hace tres décadas.

Este debate y sus consecuencias normativas forman parte de la agenda sobrevenida en todo Occidente. Y lo que queda. Agenda sobrevenida siempre hay, pero lo importante es que no ofusque la pertinencia de la agenda principal. Como llevo dicho, el multiculturalismo y sus derivados actuales son una.

Se trata de la prostitución voluntaria y los vientres de alquiler altruistas. Obviamente el patriarcado supo reinterpretar ese movimiento a su favor: Con los resultados que conocemos. Y otro tanto sucede con la maternidad. Puesto que el transfeminismo reivindica el género y el feminismo radical es abolicionista del género es esperable que sigan produciendo colisiones y conflictos. Para ir finalizando nos parece oportuno recordar que el feminismo no es una cualidad inherente al hecho de ser mujer.

Existen en todos los colectivos, privilegiados y oprimidos, mujeres machistas. Es intuitivo creer que el hecho de sufrir una opresión y rebelarte contra ella te hace sensible a todas las opresiones, pero es una falsa percepción. Se puede ser mujer sufriendo por ejemplo la opresión del racismo o la pobreza y, sin embargo, no ser consciente de la opresión que sufres por ser mujer. Unas quieren ser reconocidas como mujeres, otras se saben oprimidas por ser reconocidas como mujeres.

Es por ello que no se pueden permitir, ni se pueden considerar feministas acciones como ésta: Echaron vino sobre los libros, activaron la alarma anti-incendios, fumaron dentro del espacio y empezaron a arrancar posters de las paredes. Las mujeres allí presentes acabaron llamando a la policía debido a la intimidación de la que fueron objeto y por miedo a la destrucción de la propiedad. La biblioteca ha amanecido recientemente con pintadas en el exterior del edificio.

Antes de concluir, queremos también poner de relieve que la línea de lucha de Plataforma Anti Patriarcado ha sido siempre clara, somos abolicionistas de la prostitución, muy críticas con la pornografía mainstream que fomenta claramente la violencia contra la mujer y contra las niñas, críticas con la hipersexualización de las niñas y la pedofilia, estamos radicalmente en contra de los vientres de alquiler, etc.

En definitiva, tenemos pensamientos, enfoques y prioridades distintas a las del transfeminismo. Tenemos derecho a expresarnos y a defender nuestra lucha feminista.

Seguimos pensando y seguiremos defendiendo que la lucha feminista y la lucha del colectivo de personas trans son luchas paralelas pero NO SON la misma lucha. Y lo verdaderamente vergonzoso de todo este asunto, no es ya que hayan manipulado y tergiversado el post que escribimos sino es que hayan impuesto la CENSURA ante la discrepancia. Nos revelamos ante miles de años de censura, humillación y persecución. Tenemos muchos motivos para sospechar que este ataque, camuflado de acusaciones de transfobia, tiene otros intereses económicos e ideológicos ocultos.

Tenderemos a tirarnos en los brazos del primero que nos prometa llenar el vacío que traemos, sin pararnos a pensar en si esa persona realmente es buena para nosotras.

Las consecuencias pueden ser nefastas. Cuando te respetas no permites que te pisoteen de ninguna manera, no vives con algo que te resulta insoportable, lo cortas ipso facto.

Y para tener la fuerza para hacer esto es muy importante trabajar y reforzar la autoestima que la sociedad patriarcal y su publicidad se empeñan en destrozarnos desde la infancia a las mujeres, con el objetivo de controlar nuestro comportamiento, nuestro físico y nuestro consumo.

Aunque compartimos el mismo mundo y al nacer somos seres muy parecidos, la sociedad nos segrega y nos educa por sexos. Es una cuestión educativa y cultural. Porque si simplemente nos dejamos llevar, pasa lo que pasa: Pocas cosas hay tan cobardes y rastreras como obligar a alguien a vivir con lo que no quiere valiéndose de la mentira para negarle a la otra persona el derecho y la libertad de elegir, pero por desgracia esto sucede continuamente y tenemos que tenerlo presente.

No se trata de ir desconfiando de todo el mundo, sino de estar alerta y preparadas para correr si hace falta. Debemos dejar y tener muy claro que por mucho que nos juren amor eterno, en el momento en que falte el respeto, ahí se acabó el amor para nosotras.

Barba Azul representa al hombre oscuro que habita en la psique de todas las mujeres, es el depredador innato. Es una fuerza que hay que refrenar, y para hacerlo, las mujeres deben conservar sus facultades instintivas: Barba Azul es la figura psíquica que se opone a todo ello. Para resistir al depredador, las mujeres han de decir su verdad con voz clara.

Las mujeres que no saben identificar al depredador que se aloja en su psique pueden pertenecer a dos categorías: La cura, tanto para una como para otra, es escuchar la propia intuición, la propia voz interior, la meditación. Nos ahorraremos mucho sufrimiento si escuchamos a esa joya que habita en nuestro interior llamada intuición, esa inteligencia inconsciente que raramente se equivoca y pocas veces escuchamos.

Protesta, no a favor de la prostitución, sino contra la culpabilización de las mujeres en los casos de violación, abuso sexual y acoso por cómo van vestidas, o por haber consumido alcohol.

También es de mucha utilidad la redacción y visualización de lo que quieres encontrar: Lo importante es que una vez enfrentes la situación hagas todo lo posible por salir de ella. Stop a la Cultura del Porno. Lo dice una profesional del medio: Crónicas en negro sobre el porno en España , un libro disponible en descarga gratuita en el que el periodista Ismael López relata los cuatro días que pasó en una villa mallorquina durante el rodaje de un casting X.

La aventura de Ismael, sin embargo, empezó mucho antes de llegar a la isla. Ver la entrada original 1. Por la defensa de las mujeres y niñas en situación de prostitución.

Esther Torrado es profesora e investigadora en el departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de La Laguna, Tenerife y miembra del Instituto Universitario de Estudios de las Mujeres de la misma Universidad. Fundadora de la Plataforma Abolicionista Canaria por la desaparición de la prostitución y miembra de la Red contra la prostitución y la trata en Tenerife. Participante en diversos proyectos nacionales sobre género, migraciones y derechos humanos.

En la actualidad dirige un proyecto de investigación sobre la prostitución de mujeres bajo el encargo del Instituto Canario de Igualdad del Gobierno de Canarias. Procedo de un barrio obrero del sur de Madrid, Vallecas. Mi familia emigró de Andalucía a Madrid en los años 50 y soy la tercera de seis hermanos. No soy una profesora al uso puesto que me incorporé a la docencia universitaria cuando terminé Ciencias Políticas y Sociología, tras viajar durante un tiempo por Centroamérica y trabajar en varios Centros de Servicios Sociales, primero en Extremadura y después en el sur de Madrid.

Trabajando con población desfavorecida, observé como muchas mujeres se veían forzadas a prostituirse por necesidad, para dar de comer a sus hijos e hijas, la mayoría eran de origen español puesto que todavía no se habían establecido las redes de trata en España ni existían grandes migraciones internacionales.

En ese contexto al igual que ahora, la prostitución era un asunto generizado y de clase, pues eran las mujeres pobres las que estaban en la actividad y estas mujeres verbalizaban sentirse obligadas por la fuerza de la necesidad y ser objeto de violencia de sus parejas y clientes, sufriendo robos, palizas y violaciones.

Posteriormente migré a Tenerife, Canarias y empecé a trabajar con menores con medidas judiciales y posteriormente en el Servicio de Violencia del Instituto Canario de las Mujeres a la vez que participaba en plataformas políticas de defensa de las mujeres y de los niños y las niñas. Cuando llegué a Canarias comencé a investigar la realidad de las islas.

Era una época en la que empezaron a llegar las grandes migraciones africanas en embarcaciones precarias a las costas entre los años y Fue en ese momento cuando me incorporé como docente a la Universidad de la Laguna intercalando este trabajo con el de intervención con colectivos desfavorecidos.

Siempre he vinculado la docencia con la investigación y con la militancia por los derechos humanos, sobre todo de las humanas. Es necesario que se vea la verdadera cara del sistema prostitucional, donde la prostitución y la trata van de la mano.

También es necesario señalar a aquellos que se lucran y a los que demandan impunemente y sin consecuencias éticas ni sociales. Hay que desmontar los mitos machistas que proyectan la idea de que los hombres tienen una sexualidad irrefrenable y que por ello recurren a la compra de mujeres. Pues en eso estamos, en apoyar a aquellas mujeres que desean abandonar la prostitución y sensibilizando e informando a la ciudadanía sobre la realidad, muy alejada del mito de Pretty Woman.

Por otra parte con nuestras acciones pretendemos influir en los gobiernos para que diseñen políticas abolicionistas de la prostitución al estilo de Suecia. Mi lema es el de no mirar hacia otro lado, mi conciencia feminista me lo impide. Es necesario conseguir que la gente y los Estados comiencen a entender que las mujeres y las niñas no somos ciudadanas de segunda y por tanto entiendan que la prostitución es una vulneración de los Derechos Humanos. Debemos externalizar las narrativas de las supervivientes para que se conozca la verdadera realidad exenta de historias idílicas y de voluntariedad, la coacción o la necesidad no son opciones voluntarias, no son elecciones.

Una no elige ser tratada o una no elige ser pobre. A pesar de ello hay un sector de la población que sigue defendiendo la prostitución, mayoritariamente hombres. Resulta curioso que aquellos que generalmente nos limitan nuestras libertades defiendan nuestros derechos y libertades para ser prostitutas.

En definitiva, lo que defienden es convertir sus deseos en derechos, aunque sea a costa de la pérdida de derechos de las mujeres y las niñas. La ética pasada no tenía tan incorporada la idea de consumo y de individualismo, equiparada a la idea de libertad y modernidad. La prostitución parte de la misma desigualdad, es un sistema que se nutre de esas desigualdades de clase y de género. Tendrían que estar en sus espacios machistas como prostíbulos, campos de futbol, bares, increpando a los suyos y trabajando por la igualdad de verdad.

También es importante señalar el mercado del sexo y en particular la pornografía por la vinculación que tiene con la violencia sexual contra las mujeres en general y el incremento de la demanda prostitucional en particular. Muchos jóvenes en la actualidad tienen dispositivos móviles desde edades tempranas.

Muchas de las mujeres que aparecen en esos videos son mujeres tratadas y obligadas a ejercer la prostitución. Trabajar y denunciar estas cuestiones que atentan contra los derechos humanos y que señalan al sistema prostitucional y a todos los que se lucran, conlleva riesgos e incluso una minimización del valor de nuestro trabajo y nuestras aportaciones.

En la actual sociedad capitalista el valor se mide por la rentabilidad económica y no social. No es lo mismo en entornos académicos como el mío, que se investigue sobre las empresas turísticas a que se investigue sobre las víctimas del turismo sexual, no es lo mismo que trabajes por la innovación y desarrollo, a que trabajes por la defensa de los derechos humanos. Debo decir que los riesgos nunca han venido de las mujeres, sino de los contextos donde transitan.

El miedo lo he sentido en las caras de las mujeres cuando he transitado por esos espacios y por aquellos que quieren proteger sus privilegios y lucro mediante el ejercicio de la violencia chulos, proxenetas, demandantes e intermediarios. Es un gran negocio basado en la violencia, por eso siempre digo que para que el negocio siga tiene que haber demanda y mujeres vulnerables.

Y es que habitualmente en los mercados prostitucionales no solamente se vende sexo, también drogas y otras actividades criminales. Junto con los proxenetas y Estados, son muchas las personas intermediarias que se benefician y lucran del sistema prostitucional: De todas las mujeres que he conocido a lo largo de mi vida profesional, ninguna es rica, ninguna se quiere morir en prostitución, ninguna tiene propiedades.

Casi todas acaban enfermas física o psicológicamente. Los demandantes de prostitución son impunes, los propios y los que se desplazan a España, Grecia, Italia y Portugal a consumir mujeres y niñas.

Nuestros gobiernos no han apoyado avances y creo que hay un retroceso en los derechos de las mujeres, gobiernan para los mercados y no para las personas. Simplemente tenemos que observar cómo y quién nos gobierna. Si el gobierno de nuestro país quisiera defender los derechos humanos de las humanas podría hacerlo, hay mecanismos para ello por ejemplo con la publicidad sexista, incluida la de los prostíbulos, que infringen la Ley de Igualdad y la tan recurrida y renombrada Constitución Española.

Pero este país actualmente intolerante con las opiniones y las libertades parece que ha optado por ser muy tolerante con la vulneración de los derechos de las mujeres, no sólo con la compra de mujeres, con la excusa de que es una actividad voluntaria.

Otros países como ya he mencionado anteriormente han elegido el camino de trabajar por la igualdad. Por el contrario, en Holanda y Alemania con un modelo basado en la regularización de la actividad, los datos no son tan optimistas pues ha aumentado la demanda, los reclutamientos y las redes de trata con fines de explotación sexual. Otro modelo, normalmente impulsado por gobiernos de derechas, parte de prohibir la actividad normalmente reprimiendo a las mujeres pero deja como siempre inocentado al demandante.

En ese sentido soy muy escéptica pues observo con estupor como las derechas y las izquierdas o bien omiten estas cuestiones o cuando las abordan es para defender la regularización de una actividad que genera grandes beneficios a las mafias y a los Estados pero que atenta contra los derechos humanos.

El comprador goza del dominio y la otra parte obedece. Las migraciones de menores no acompañados desde una perspectiva de género: La necesaria reconceptualización de las migraciones de menores no acompañados en España: Violencia transnacional y castigos de género a mujeres migrantes africanas con destino a España: La prostitución desde la perspectiva de la demanda: Amarres enunciativos para su conceptualización: Debates y dilemas en torno a la prostitución y la trata: Esta es una historia real ocurrida recientemente en Venezuela, de unas personas cercanas que, por una cuestión de privacidad, no quieren desvelar su identidad.

Se dan como forma de bullying en los colegios, se dan como forma de castigo y tortura en las guerras y en las zonas de conflicto, se dan como forma de humillación y como forma homófoba correctiva de la homosexualidad, se dan en el porno y la prostitución gay, y se dan también en parejas homosexuales.

Y todas ellas siguen siendo el resultado de una sociedad patriarcal que educa en una masculinidad tóxica y depredadora. Si has sido víctima de violencia sexual por parte de otro hombre y quieres contarlo, sea de forma anónima o no, no dudes en escribirnos: Ante de comenzar esta reflexión en torno a La teoría King Kong me planteé de qué forma enfocarla. Todas hemos sido Despentes y todas necesitamos un espacio en el que reconocernos en nuestro enfado.

Explica cómo de joven era una chica a la que le gustaba follar y masturbarse frecuentemente, asegurando disfrutar con ello. Hasta aquí todo bien. El matrimonio forzado se ha vuelto insólito. El feminismo es, inevitablemente, para todas, no sólo para las francesas o europeas de clase media y cultura occidental. Decir que el matrimonio forzado se ha vuelto insólito es como decir que hemos acabado con la ablación o la trata de mujeres.

Tampoco es cierto, que ajenas a este matrimonio forzado, a las mujeres ya se nos permita vivir una vida sin sexo, y Despentes, que ha sido violada, debería saberlo mejor que nadie.

La confiscación del cuerpo de las mujeres se produce al mismo tiempo que la confiscación del cuerpo de los hombres. Y remata el capítulo: Decir que la mujer no ha formado parte de la producción es como decir que la sociedad rural se mantenía sólo del trabajo en el campo o con el ganado también llevado a cabo por mujeres, por cierto. Como nos cuentan Nuria Varela en su libro Feminismo para principiantes: No haber sido mano de obra en la batalla como soldados aunque eso depende del conflicto ya que no siempre fue así , no nos hace estar exentas de horrores concretos a nuestro género durante las guerra: Por ello, Naciones Unidas pone en marcha en la Declaración de Protección de Niños y Mujeres en Conflictos Armados, dados los serios daños y el sufrimiento de actos inhumanos durante los conflictos armados.

Describe perfectamente cómo, en esta sociedad de la violación, asumimos ciertas circunstancias o utilizamos eufemismos para culpar a las víctimas. Después de ser violada Despentes busca desesperadamente una novela, un texto en el que verse reflejada y topa con Camile Plagia.

Por un lado culpa a la sociedad de la educación masculina en una virilidad insana, por el otro habla de que esa virilidad es inevitable. Primero habla de como la sociedad culpabiliza a las víctimas, y luego concluye que ellas son las que se autoculpan por haber tenido fantasías con la violación de forma previa. De cualquier manera propone, que ya que esta es una característica social que no podemos evitar, en vez de luchar contra ella, o atajarla de raíz, la asumamos como peligro asociado a nuestro género.

Lo siento, pero a mí no me basta conformarme. Si la prostituta ejerce su negocio en condiciones decentes, similares a la estética o la psiquiatra, si libera su actividad de todas las presiones legales que se ejercen actualmente sobre ella, entonces la posición de la mujer casada se vuelve de repente menos interesante.

Especialmente las tareas sexuales. Suecia ha conseguido reducir la trata a mínimos históricos, las prostitutas, lejos de ser perseguidas, son apoyadas y ayudadas a encontrar otras formas de subsistencia. En el otro lado tenemos, por ejemplo a Alemania, donde la calidad de vida de las prostitutas desde la regulación, no sólo no ha mejorado, sino que ha empeorado: Hasta el siglo pasado hablando sólo de Europa, como hace la autora las mujeres no podían tener propiedades, pedir préstamos o votar.

El matrimonio no era una opción, pasabas inevitablemente de manos de tu padre a manos de tu marido, o te quedabas en las del primero. Hablar de esta condición de subordinación total a la que hemos estado las mujeres a lo largo de toda la historia como si de prostitución se tratara es negar que tengamos derecho a los derechos fundamentales.

O te subordinas al varón bien a través de la prostitución, bien en el matrimonio o no existes. En demasiados lugares del mundo, que no en la mayor parte de Europa, este tipo matrimonio sigue siendo la norma, en muchos es una mera compra venta de una mujer o niña a cambio de una dote, pero esto no es prostitución sino esclavitud.

Que una niña pase de ser propiedad de su padre a serlo de un hombre que podría ser su abuelo, para que la viole todos los días, la use de mano de obra para el hogar, la humille y la trate como a un objeto desechable, en cualquier caso sería trata y esclavitud, no prostitución.

Pero ella basa toda su teoría en esto y por eso plantea la opción de cobrar por esos servicios sociales y salvaguardar así la libertad, porque no contempla una vida en las que las mujeres no se subordinen ni se prostituyan, tampoco una vida en las que las mujeres tengan sexo por deseo propio ni por supuesto establezcan relaciones igualitarias con hombres.

Lo que no entiendo es porque asocia su teoría con el feminismo. Y no sólo porque todo trabajo es degradante, difícil, duro.

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HOTEL CON PROSTITUTAS VIEDOS PROSTITUTAS Las feministas sabemos que esto no es cierto. Cuando mujeres y niñas, trans y no trans, reconocidas como mujeres, se encuentren con una mujer trans con aspecto absolutamente masculino como el que pueda tener Danielle Muscato y otras, en un espacio de potencial vulnerabilidad, tienen dos opciones: Hay una violencia específica asociada a la biología femenina que no se puede ni silenciar ni tratar de invisibilizar. Son mujeres trans que sienten profundamente su identidad como mujer y que, sin embargo, no sienten necesidad de performar como mujer estereotípica. La sexualidad masculina se ha construido en torno al poder, y a veces, alrededor del sadismo.
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En el primer caso, se arriesgan a estar discriminando a una mujer trans que tiene todo el derecho a tener el cuerpo y la imagen que desee, como cualquier persona. En el segundo, se arriesgan a dejar que cualquier hombre se aproveche de esta situación de indefinición legal para actuar a sus anchas en un espacio de vulnerabilidad para todas las mujeres. Ya se han dado casos en algunos estados de Estados Unidos donde se han empezado a aplicar estas leyes.

Pero hay una diferencia: Es exactamente lo que ocurrió en Seattle: Ni el hombre fue arrestado ni se llamó a la policía. Si se trata de un hombre tendremos que aguantar su presencia allí, ya que cuando la subjetividad y la indefinición entran en el terreno legal, se da vía libre a la desprotección. Para el transfeminismo el género es una cualidad personal e individual que posee cada persona. La identidad de género sería aquella percepción subjetiva de la posición que cada cual tendría dentro de un espectro que se mueve entre lo femenino y masculino.

Es importante resaltar que estas categorías: El género se performaría externamente a través de la elección de una serie de características como el lenguaje corporal, la estética, elegir si llevar o no maquillaje, la ropa o cómo peinarse. Estas características estereotípicas externas serían las que hacen que la sociedad te reconozca como mujer u hombre. Cada persona tiene una identidad de género innata masculina, femenina, independiente de su sexo biológico.

Cada persona nace con un sexo biológico masculino, femenino, intersexual. Algunas personas transfeministas sostienen que el sexo no es biológico sino una construcción social. La opresión viene de un sistema binario rígido que obliga a la persona a identificarse como un hombre o una mujer y castiga a toda persona que no se ajuste a lo preestablecido esta opresión no sólo la padecen mujeres sino también hombres, especialmente aquellos que no se identifican completamente con el modelo prescrito para su género.

Feminismo radical radical de ir a la raíz de la opresión de la mujer. El feminismo radical distingue claramente entre sexo y género. Mientras que el sexo se refiere exclusivamente a nuestra categoría biológica como machos y hembras de la especie humana, sin ninguna otra connotación a nivel psicológico o de identidad; el género es una construcción social que consiste en una serie de normas, roles y aspectos identitarios que se atribuyen a uno y otro sexo y que conducen a la subordinación de la mujer con respecto al hombre.

Así, mientras que el transfeminismo da un valor neutro a los géneros, el feminismo radical analiza los géneros como una jerarquía. El género sería la opresión de clase de las nacidas hembras humanas. El sexo biológico es una característica física de cada persona, y aquellas nacidas hembras son socializadas, a través de la cultura, en la feminidad. Educar a las mujeres en la feminidad, es decir, en la sumisión femenina, es ya de por sí un abuso. Es violento y discriminatorio.

Es opresivo porque se basa en la subordinación de una clase, la de las mujeres, por parte de los hombres. Sin la existencia del patriarcado, no habría necesidad de género. Una de las consecuencias que se deriva de considerar el género como una cualidad personal individual, y no como un sistema de opresión colectivo, es que no se analizan las opresiones que sufren las mujeres como clase.

Algunos ejemplos de opresiones: Para el transfeminismo el género no es sólo una cualidad a abolir sino una cualidad a celebrar y reivindicar ya que no entienden el género como un sistema de opresión donde las mujeres son las subordinadas. Una y otra visión de género chocan frontalmente ya que para las feministas radicales la opresión de la mujer es sexual y el vehículo para oprimirla es el género que el patriarcado le impone.

Se acusa muchas veces al feminismo radical de ser esencialista. Nosotras pensamos que esencialismo es defender la idea de que el género es biológico, no construido socialmente. El esencialismo biológico ha sido el arma usada para justificar absolutamente todo, desde la exclusión de las mujeres de la educación hasta la violencia sexual de los hombres. Por lo tanto, el esencialismo biológico es muy eficaz a la hora de anular la capacidad de resistencia. El género es a las hembras de la especie humana lo que la raza es a las personas negras.

Por esta razón, rechazamos firmemente la idea de que el género es biológico o innato. Aceptar que el género es biológico o innato sería asumir que no podemos escapar de nuestro destino, sería asumir que somos sumisas por naturaleza. Es decir, son estudios donde la perspectiva de género brilla por su ausencia. Los varones se socializan desde el nacimiento como la clase sexual privilegiada que se alimenta de la subordinación no sólo de las mujeres, sino de todas aquellas personas que se desvíen de los mandatos heteropatriarcales.

Ahora bien, nos resulta muy ofensivo escuchar que las mujeres trans han sufrido las mismas opresiones que cualquier hembra humana socializada como mujer, ya que no es cierto. Y esto no quiere decir que no hayan sufrido otro tipo de opresiones, ni que cuando son reconocidas como mujeres no sufran transmisoginia. Es un hecho innegable que las personas que no se ajustan a los estereotipos de género sufren riesgos. Son percibidos como una amenaza ya que son la viva prueba de que el género no es natural.

La sexualidad masculina se ha construido en torno al poder, y a veces, alrededor del sadismo. Fue Catherine MacKinnon la que señaló lo siguiente: Muy probablemente, ésta sea una de las razones, por la que aquellas personas que no se ajustan a las demandas de género son castigadas de manera brutal por parte de los hombres. Les aterra la posibilidad de ser tratados de la misma manera que son tratadas las mujeres.

Y es que la masculinidad patriarcal se define no por lo que es, sino por lo que NO es. Como feministas si admitimos que somos cis mujeres o mujeres cis estaríamos inevitablemente asumiendo que somos masoquistas ya que nos identificaríamos y aceptaríamos de buen grado el lugar de ciudadanas de segunda al cual el patriarcado nos ha relegado no lo hemos elegido. Las mujeres estamos socializadas en el rol de la feminidad que oculta la subordinación de una manera tan profunda en nuestras identidades que ni si quiera la vemos o somos capaces de ponerle nombre.

Las feministas sabemos que esto no es cierto. Las feministas radicales somos abolicionistas del género, ya que para nosotras el género es construido socialmente con el fin de someternos, y por lo tanto, susceptible de ser abolido. Por otro lado, no creemos que añadir categorías extras entre los dos polos mujer-hombre conduzca a deshacer el sistema patriarcal ya que nos seguimos basando en el binarismo, en los mismos estereotipos patriarcales para crear esas subcategorías.

Puesto que el transfeminismo reivindica el género y el feminismo radical es abolicionista del género es esperable que sigan produciendo colisiones y conflictos. Para ir finalizando nos parece oportuno recordar que el feminismo no es una cualidad inherente al hecho de ser mujer.

Existen en todos los colectivos, privilegiados y oprimidos, mujeres machistas. Es intuitivo creer que el hecho de sufrir una opresión y rebelarte contra ella te hace sensible a todas las opresiones, pero es una falsa percepción.

Se puede ser mujer sufriendo por ejemplo la opresión del racismo o la pobreza y, sin embargo, no ser consciente de la opresión que sufres por ser mujer. Unas quieren ser reconocidas como mujeres, otras se saben oprimidas por ser reconocidas como mujeres. Es por ello que no se pueden permitir, ni se pueden considerar feministas acciones como ésta: Echaron vino sobre los libros, activaron la alarma anti-incendios, fumaron dentro del espacio y empezaron a arrancar posters de las paredes.

Las mujeres allí presentes acabaron llamando a la policía debido a la intimidación de la que fueron objeto y por miedo a la destrucción de la propiedad. La biblioteca ha amanecido recientemente con pintadas en el exterior del edificio. Antes de concluir, queremos también poner de relieve que la línea de lucha de Plataforma Anti Patriarcado ha sido siempre clara, somos abolicionistas de la prostitución, muy críticas con la pornografía mainstream que fomenta claramente la violencia contra la mujer y contra las niñas, críticas con la hipersexualización de las niñas y la pedofilia, estamos radicalmente en contra de los vientres de alquiler, etc.

En definitiva, tenemos pensamientos, enfoques y prioridades distintas a las del transfeminismo. Tenemos derecho a expresarnos y a defender nuestra lucha feminista. Seguimos pensando y seguiremos defendiendo que la lucha feminista y la lucha del colectivo de personas trans son luchas paralelas pero NO SON la misma lucha.

Y lo verdaderamente vergonzoso de todo este asunto, no es ya que hayan manipulado y tergiversado el post que escribimos sino es que hayan impuesto la CENSURA ante la discrepancia. Nos revelamos ante miles de años de censura, humillación y persecución. Tenemos muchos motivos para sospechar que este ataque, camuflado de acusaciones de transfobia, tiene otros intereses económicos e ideológicos ocultos.

Tenderemos a tirarnos en los brazos del primero que nos prometa llenar el vacío que traemos, sin pararnos a pensar en si esa persona realmente es buena para nosotras. Las consecuencias pueden ser nefastas. Cuando te respetas no permites que te pisoteen de ninguna manera, no vives con algo que te resulta insoportable, lo cortas ipso facto. Y para tener la fuerza para hacer esto es muy importante trabajar y reforzar la autoestima que la sociedad patriarcal y su publicidad se empeñan en destrozarnos desde la infancia a las mujeres, con el objetivo de controlar nuestro comportamiento, nuestro físico y nuestro consumo.

Aunque compartimos el mismo mundo y al nacer somos seres muy parecidos, la sociedad nos segrega y nos educa por sexos. Es una cuestión educativa y cultural. Porque si simplemente nos dejamos llevar, pasa lo que pasa: Pocas cosas hay tan cobardes y rastreras como obligar a alguien a vivir con lo que no quiere valiéndose de la mentira para negarle a la otra persona el derecho y la libertad de elegir, pero por desgracia esto sucede continuamente y tenemos que tenerlo presente.

No se trata de ir desconfiando de todo el mundo, sino de estar alerta y preparadas para correr si hace falta. Debemos dejar y tener muy claro que por mucho que nos juren amor eterno, en el momento en que falte el respeto, ahí se acabó el amor para nosotras. Barba Azul representa al hombre oscuro que habita en la psique de todas las mujeres, es el depredador innato.

Es una fuerza que hay que refrenar, y para hacerlo, las mujeres deben conservar sus facultades instintivas: Barba Azul es la figura psíquica que se opone a todo ello. Para resistir al depredador, las mujeres han de decir su verdad con voz clara. Las mujeres que no saben identificar al depredador que se aloja en su psique pueden pertenecer a dos categorías: La cura, tanto para una como para otra, es escuchar la propia intuición, la propia voz interior, la meditación.

Nos ahorraremos mucho sufrimiento si escuchamos a esa joya que habita en nuestro interior llamada intuición, esa inteligencia inconsciente que raramente se equivoca y pocas veces escuchamos. Protesta, no a favor de la prostitución, sino contra la culpabilización de las mujeres en los casos de violación, abuso sexual y acoso por cómo van vestidas, o por haber consumido alcohol.

También es de mucha utilidad la redacción y visualización de lo que quieres encontrar: Lo importante es que una vez enfrentes la situación hagas todo lo posible por salir de ella. Stop a la Cultura del Porno. Lo dice una profesional del medio: Crónicas en negro sobre el porno en España , un libro disponible en descarga gratuita en el que el periodista Ismael López relata los cuatro días que pasó en una villa mallorquina durante el rodaje de un casting X.

La aventura de Ismael, sin embargo, empezó mucho antes de llegar a la isla. Ver la entrada original 1. Por la defensa de las mujeres y niñas en situación de prostitución. Esther Torrado es profesora e investigadora en el departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de La Laguna, Tenerife y miembra del Instituto Universitario de Estudios de las Mujeres de la misma Universidad.

Fundadora de la Plataforma Abolicionista Canaria por la desaparición de la prostitución y miembra de la Red contra la prostitución y la trata en Tenerife. Participante en diversos proyectos nacionales sobre género, migraciones y derechos humanos. En la actualidad dirige un proyecto de investigación sobre la prostitución de mujeres bajo el encargo del Instituto Canario de Igualdad del Gobierno de Canarias.

Procedo de un barrio obrero del sur de Madrid, Vallecas. Mi familia emigró de Andalucía a Madrid en los años 50 y soy la tercera de seis hermanos. No soy una profesora al uso puesto que me incorporé a la docencia universitaria cuando terminé Ciencias Políticas y Sociología, tras viajar durante un tiempo por Centroamérica y trabajar en varios Centros de Servicios Sociales, primero en Extremadura y después en el sur de Madrid.

Trabajando con población desfavorecida, observé como muchas mujeres se veían forzadas a prostituirse por necesidad, para dar de comer a sus hijos e hijas, la mayoría eran de origen español puesto que todavía no se habían establecido las redes de trata en España ni existían grandes migraciones internacionales. En ese contexto al igual que ahora, la prostitución era un asunto generizado y de clase, pues eran las mujeres pobres las que estaban en la actividad y estas mujeres verbalizaban sentirse obligadas por la fuerza de la necesidad y ser objeto de violencia de sus parejas y clientes, sufriendo robos, palizas y violaciones.

Posteriormente migré a Tenerife, Canarias y empecé a trabajar con menores con medidas judiciales y posteriormente en el Servicio de Violencia del Instituto Canario de las Mujeres a la vez que participaba en plataformas políticas de defensa de las mujeres y de los niños y las niñas.

Cuando llegué a Canarias comencé a investigar la realidad de las islas. Era una época en la que empezaron a llegar las grandes migraciones africanas en embarcaciones precarias a las costas entre los años y Fue en ese momento cuando me incorporé como docente a la Universidad de la Laguna intercalando este trabajo con el de intervención con colectivos desfavorecidos.

Siempre he vinculado la docencia con la investigación y con la militancia por los derechos humanos, sobre todo de las humanas. Es necesario que se vea la verdadera cara del sistema prostitucional, donde la prostitución y la trata van de la mano.

También es necesario señalar a aquellos que se lucran y a los que demandan impunemente y sin consecuencias éticas ni sociales. Hay que desmontar los mitos machistas que proyectan la idea de que los hombres tienen una sexualidad irrefrenable y que por ello recurren a la compra de mujeres.

Pues en eso estamos, en apoyar a aquellas mujeres que desean abandonar la prostitución y sensibilizando e informando a la ciudadanía sobre la realidad, muy alejada del mito de Pretty Woman. Por otra parte con nuestras acciones pretendemos influir en los gobiernos para que diseñen políticas abolicionistas de la prostitución al estilo de Suecia. Mi lema es el de no mirar hacia otro lado, mi conciencia feminista me lo impide.

Es necesario conseguir que la gente y los Estados comiencen a entender que las mujeres y las niñas no somos ciudadanas de segunda y por tanto entiendan que la prostitución es una vulneración de los Derechos Humanos.

Debemos externalizar las narrativas de las supervivientes para que se conozca la verdadera realidad exenta de historias idílicas y de voluntariedad, la coacción o la necesidad no son opciones voluntarias, no son elecciones. Una no elige ser tratada o una no elige ser pobre. A pesar de ello hay un sector de la población que sigue defendiendo la prostitución, mayoritariamente hombres.

Resulta curioso que aquellos que generalmente nos limitan nuestras libertades defiendan nuestros derechos y libertades para ser prostitutas. En definitiva, lo que defienden es convertir sus deseos en derechos, aunque sea a costa de la pérdida de derechos de las mujeres y las niñas. La ética pasada no tenía tan incorporada la idea de consumo y de individualismo, equiparada a la idea de libertad y modernidad. La prostitución parte de la misma desigualdad, es un sistema que se nutre de esas desigualdades de clase y de género.

Tendrían que estar en sus espacios machistas como prostíbulos, campos de futbol, bares, increpando a los suyos y trabajando por la igualdad de verdad. También es importante señalar el mercado del sexo y en particular la pornografía por la vinculación que tiene con la violencia sexual contra las mujeres en general y el incremento de la demanda prostitucional en particular.

Muchos jóvenes en la actualidad tienen dispositivos móviles desde edades tempranas. Muchas de las mujeres que aparecen en esos videos son mujeres tratadas y obligadas a ejercer la prostitución. Trabajar y denunciar estas cuestiones que atentan contra los derechos humanos y que señalan al sistema prostitucional y a todos los que se lucran, conlleva riesgos e incluso una minimización del valor de nuestro trabajo y nuestras aportaciones.

En la actual sociedad capitalista el valor se mide por la rentabilidad económica y no social. No es lo mismo en entornos académicos como el mío, que se investigue sobre las empresas turísticas a que se investigue sobre las víctimas del turismo sexual, no es lo mismo que trabajes por la innovación y desarrollo, a que trabajes por la defensa de los derechos humanos.

Debo decir que los riesgos nunca han venido de las mujeres, sino de los contextos donde transitan. El miedo lo he sentido en las caras de las mujeres cuando he transitado por esos espacios y por aquellos que quieren proteger sus privilegios y lucro mediante el ejercicio de la violencia chulos, proxenetas, demandantes e intermediarios.

Es un gran negocio basado en la violencia, por eso siempre digo que para que el negocio siga tiene que haber demanda y mujeres vulnerables. Y es que habitualmente en los mercados prostitucionales no solamente se vende sexo, también drogas y otras actividades criminales. Junto con los proxenetas y Estados, son muchas las personas intermediarias que se benefician y lucran del sistema prostitucional: De todas las mujeres que he conocido a lo largo de mi vida profesional, ninguna es rica, ninguna se quiere morir en prostitución, ninguna tiene propiedades.

Casi todas acaban enfermas física o psicológicamente. Con los resultados que conocemos. Y otro tanto sucede con la maternidad. Adquiridos por fin los derechos de filiación, custodia y patria potestad, ser madre se convirtió en algo diferente. Y cuando a ello se añadió la libre elección, en algo radicalmente diferente. Sin embargo en el momento presente se pretender comprar y alquilar los cuerpos de las mujeres para que unos terceros tengan hijos, criaturas que a ellas no les pertenezcan. Los hijos e hijas siempre han sido del padre o del amo.

O un estigma si de ellos carecían. Ahora pueden ser un mercado fluido de deseos o caprichos. Basta con incentivar la indocumentada confianza en el genotipo.

Asistiremos a una nueva agenda sobrevenida que, por muy molesta que resulte, no puede ser abandonada.

Los vientres de alquiler han de ser explicados y combatidos. La bandera del feminismo es pesada. Se enfrenta desde el principio a un sistema de minoración, humillación y venta que funciona razonablemente. Que produce privilegios, por lo tanto apoyo, en casi la mitad de la humanidad. Que cursa necesariamente con violencia porque nunca ha tenido todo el asentimiento que tanta falta de equidad requiere.

Deflactar esa violencia, desaparecerla, es por lo tanto una condición sine que non del cumplimiento completo de la agenda. De ahí la constante necesidad de políticas feministas. Instalan a la humanidad frente a su propio objetivo humano. La obligan a trascenderse e inventarse como tal. La mantienen en pie.

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